Reseña: Rent a boyfriend, de Gloria Chao (traducido por Aitana Vega)

 

Chloe Wang está nerviosa porque va a llevar a su novio a conocer a sus padres, y la verdad es que ella tampoco lo conoce todavía. Lo ha contratado en El Novio Perfecto, una agencia especializada en proporcionar novios falsos preparados para impresionar incluso a los padres asiáticos más tradicionales.

La pasión de Drew Chan es el arte, pero, cuando sus padres lo echaron de casa por abandonar la universidad para perseguir sus sueños, empezó a trabajar en El Novio Perfecto para mantenerse a flote. Por suerte, tienen un talento natural para aprender los protocolos de actuación, como «los padres de tipo C prefieren los gestos tranquilos, amables y sin muestras de afecto en público».

Cuando Chloe alquila a Drew, la misión es simple: convencer a sus padres de que el falso Drew es digno de su aprobación y que así dejen de presionarla para que acepte la propuesta de matrimonio de Hongbo, el joven soltero más rico, y el más asqueroso, de su cerrada comunidad asiáticoestadounidense.

Sin embargo, cuando Chloe comienza a enamorarse del verdadero Drew, quien, a diferencia de su personaje, no es ni de lejos «el novio perfecto», su vida minuciosamente planeada empieza a desmoronarse. ¿Será capaz de averiguar lo que quiere antes de perderlo todo?

 

Chloe tiene un problema: sus padres quieren casarla con uno de los solteros más solicitados dentro de su comunidad. ¿Solución? Contratar los servicios de Drew para poder presentarlo como su novio. ¿Consecuencia? Cuanto más conoce al verdadero Drew, más desea que la mentira que ha creado sea real.

Sus padres habían aceptado darle una oportunidad al supuesto amor de su vida, solo una, así que entró en escena El Novio Perfecto. Entré yo. Mi misión —si la aceptaba, y era evidente que lo había hecho— consistía en ganarme a los Wang y hacer que se sintieran lo bastante satisfechos con nuestra relación amorosa como para rechazar al heredero de Sistemas Extra Ordinarios.

    Rent a boyfriend es un romance juvenil autoconclusivo. Se trata de la primera obra de Gloria Chao que se traduce y publica en español. Está escrito en primera persona en pasado a través de dos puntos de vista: el de Chloe y el de Drew. Los capítulos son cortos, por lo que la lectura es ligera. 

 

     La trama se centra en la contratación de Drew para que sea el novio perfecto que Chloe pueda presentar a sus padres, uno de los clichés más usados, pero que está muy bien llevado aquí. Sin embargo, encontramos mucha crítica a los prejuicios (la gran mayoría por influencia cultural) y temas tan importantes como la autoestima o el intentar a aparentar lo que uno no es por presión. Entre escenas divertidas y bonitas, y escenas llenas de emoción, el ritmo de la novela está bastante equilibrado. Además, los típicos malentendidos y palabras no dichas que solemos encontrarnos en novelas como esta están bien escritos, sin llevarlos al extremo.

 —Vamos a pasarnos todas las rayas.

—¿Qué?

—Ya sabes, lo que dijiste. Vamos a pasarnos de la raya cientos de kilómetros, hasta olvidarnos siquiera que existe.

 

    Por lo que respecta a los personajes, tanto Chloe como Drew tiene problemas con las presiones que reciben por parte de la familia y cada uno decide afrontarlo de una forma diferente: ella fingiendo ser algo que no es y él siendo él mismo, pero separado de su familia (y no porque él quiera). Es muy interesante el cambio de ambos personajes a lo largo de la novela porque no sucede al mismo tiempo, sino que cada paso quedan por separado es consecuencia del otro, es decir, es un cambio complementario pero no simultáneo. Este viaje se debe al choque cultural y generacional con la familia y vecinos. Por otra parte, la relación entre ellos se desarrolla sin prisa pero sin pausa, lo que permite que veamos bien cómo va creciendo la química y el amor.

[...] me prometí hacerlo mejor. Al menos, intentarlo. Serviría con dar pasitos pequeños, no quería quedarme más tiempo mirando desde los márgenes, porque nadie vendría a buscarme. Igual que Chloe, tendría que ser mi propio caballero andante.

 

    Una de las cosas que más me ha gustado es lo bien integrada que está la cultura china-taiwanesa y su choque cultural más occidental. A lo largo de toda la historia aparecen palabras o conceptos de esta cultura, y están muy bien explicados sin que parezca que sea forzado para que se entienda. De hecho, la historia está basado en una prácitca real que se hace en diferentes países asiáticos. El buen trabajo de la traductora, Aitana Vega, ha logrado dar fruto a varios chistes y juegos de palabras muy interesantes.


    Sin embargo, si tengo que poner alguna pega, es que hay algunos conceptos o ideas que se repiten demasiado muy seguido.

 

    En resumen, Rent a boyfriend es una novela ligera y entretenida, perfecta para quienes sean fans de las series asiáticas. Una química y un desarrollo de personajes interesante que harán de esta «la guinda del pastel de luna» de tus lecturas.



 Puede que te interese:

 A un segundo de ti, de Natalia Sánchez Diana





 

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.