Reseña: Manchas difíciles, de A.R.Medina

 

 
 
 
Wendolyn se aburre en el hotel-balneario Ambathador. Normal: cuarenta años como fantasma pueden ser muy aburridos, y menos si no tiene a nadie con quien jugar. Además, se ha enterado que cierta investigación podría suponer el cierre del hotel.

Por suerte, tiene un plan perfecto que incluye a Norman Tywyll, un neurótico limpiador de escenas de crímenes. Pero para alguien vivo que detesta la improvisación y el desorden, cualquier cambio de rutina puede desembocar en el caos para todos.
 
 
 
En el Hotel-Balneario Ambathador pasan cosas raras. Por eso el periodista Sam Downer, del London Post Today, ha decidido investigar este hotel. Sin embargo, esto supone un gran problema para Alfred y todos los empleados de este local. Menos mal que Wendolyn, uno de los fantasmas locales, tiene ya preparado un plan, el cual implica la ayuda de Norman Tywyll, experto en manchas difíciles.

—Me gustaría que me contases más, la verdad. Me inquieta dejarlo todo en manos de alguien que no tiene manos.
«¡Sí que las tengo! Bueno, son un poco... transparentes, pero las tengo. Mira».

    Manchas difíciles es una novelette de corta de misterio y suspense con toques de humor negro propios del autor, A.R.Medina. Se trata de una reedición de la editorial Insomnia Ediciones, quien rescató el libro de la desaparecida Amanecer, por lo que solo está disponible en digital actualmente. No solo cuenta con una nueva maquetación, sino que también tiene una nueva corrección.

    A pesar de ser una historia corta (de apenas unas 90 páginas), la historia se centra en el Hotel-Balneario Ambathador, un lugar con un pasado muy interesante en Bath. Está escrita en tercera persona en pasado, con varios puntos de vistas según los personajes que aparezcan en los capítulos. Además, la historia cuenta con transcripciones de llamadas, transcripciones de grabaciones o notas de periódico para complementar la historia principal y dar pistas sobre el misterioso pasado del hotel. 
 
—No vengo buscando la felicidad —refunfuñó—. Nadie vendría a este maldito lugar buscando eso.

     Es interesante como cada personaje en esta novelette tiene un papel a la hora de revelar o de formar parte del misterio en sí. Tenemos a Alfred Lovelace (el conserje), a Wendolyn (una niña fantasma) y Norman Tywyll (experto en limpieza de manchas difíciles, y un cliente habitual cuando necesitan sus servicios en el hotel); estos tres personajes son principales en la historia presente y en el pasado del hotel, un pasado que el periodista Sam Downer quiere descubrir.
    
    Un detalle que me gustaría destacar es cómo, a pesar de que los capítulos están escritos en tercera persona, cada uno tiene su propia voz según qué punto de vista es el que narra: los capítulos de Norman, por ejemplo, muestran un hombre perfeccionista con muchas peculiaridades en su forma de ser y pensar.

No había un mejor hotel donde crear la atmósfera necesaria para ese tipo de lectura.
 
    Por otro lado, el humor negro está por todas partes (a veces sutil, otras a plena vista), pero sin llegar a abrumar. No hay muchas descripciones, pero no las necesita: la ambientación se consigue con las acciones de los personajes. Las escenas de tensión y el misterio está bien llevado, aunque hay algunos misterios secundarios que se mencionan en la historia que podrían llevar a más historias dentro de este hotel tan... peculiar. Eso sí, hay algunas escenas un poco fuertes, no aptas para gente que no pueda soportar la sangre.
 
    En resumen, Manchas difíciles es una novelette de misterio paranormal sobre un hotel que promete una estancia... de muerte. El humor negro del autor proporciona una buena ambientación y crea unos personajes muy peculiares.

    
 
 
 
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1 comentario:

  1. 👏👏👏👏👏😍📖👻 ¡Gracias por tan maravillosa reseña! 🤗
    (A.R. Medina)

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